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Elección de segundas capas

Elección de segundas capas

Elección de la Segunda Capa:

La segunda capa es aquella destinada a la retención del calor, para mejorar la termorregulación en climas fríos.

Igualmente debe no impedir las funciones de la primera capa y potenciarlas, así deberá ser al mismo tiempo aislante térmico y altamente transpirable.

Algunas segundas capas incorporan ciertas funciones y características propias de las terceras capas, como la resistencia al viento o al agua (siendo elementos que afectan gravemente a la termorregulación)

La resistencia al agua suele ser conseguida gracias a los tratamiento hidrorepelentes, por otra parte la resistencia al viento suele ser alcanzada utilizando una membrana microporosa (Windstopper) o un tejido con una trama y gramaje muy denso.

Lo ideal será la retención térmica y la transpirabilidad.

Por otra parte el corte de la prenda y la elasticidad de esta serán determinantes para el ajuste, que determina la efectividad termorreguladora de estas prendas, el ajuste ideal es aquel en el cual la prenda queda bien ceñida al cuerpo, sin llegar a limitar el movimiento o ejercer una presión sobre este excesiva.

Dicha proximidad al cuerpo del tejido, potencia y permite una transmisión de la humedad desde la primera capa efectiva, al igual que impedir huecos de aire donde pueda circular el aire, permitiendo en caso de movimientos brusco la infiltración de aire exterior, el cual en condiciones frías afecta gravemente a la termorregulación.

Para conseguir el ajuste ideal, los fabricantes recurren a prendas de tipo elástico, incorporando elastan (Conocido popularmente como lycra) para que las prendas consigan ceñirse al cuerpo perfectamente sin ejercer apenas presión.

 

El tejido estrella al igual que en las primeras capas es el poliéster, sobretodo el polartec, una fibra de poliéster con un tratamiento aborregado, que aporta un rendimiento termorregulador óptimo, transpirabilidad, ligereza, es compacto y todo ello manteniendo una absorción de humedad mínima (menos del 1% de su peso)

Además el poliéster tiene una resistencia mecánica muy alta y su mantenimiento es mínimo y muy sencillo.

 

Para conseguir una termorregulación ideal, los fabricantes utilizan distintos espesores y gramajes de tejido según las zonas del cuerpo con las que entren en contacto, así en zonas especialmente calientes y sudorosas, utilizan gramajes finos, buscando una termorregulación más fresca y una máxima transpiración, por el contrario en zonas frías prima la termorregulación más calida, donde utilizan mayor gramaje.

 

Respecto de los tejidos de poliéster, la capacidad térmica será determinada por el espesor del tejido, expresado normalmente en gr/m2

Se pueden dividir en dos tipos:

Prendas Ligeras: 100-150 g/m2 aislamiento térmico óptimo, máxima transpirabilidad.

Térmica: +150 g/m2 gran capacidad de aislamiento térmico, transpirabilidad adecuada.

Además numerosos fabricantes aumentan las ventajas del poliéster como forro polar utilizando, tratamientos, acabados o diseños técnicos utilizando, por ejemplo, las propiedades de la capilaridad de las fibras para evacuar más rápido la humedad,

 

Así mismo como prenda de segunda capa otra opción muy  adecuada son las prendas con rellenos, bien naturales o sintéticos.

Si bien la pluma es el mejor aislante natural (sobre todo el plumón de Oca del cuello y pecho), por su alta capacidad térmica, su mínimo peso y su mínimo volumen, su gran enemigo es la humedad, puesto que la pluma con la humedad se apelmaza y además de perder su poder térmico aumenta de forma considerable su peso, adicionalmente tiene un secado muy lento.

Como otros inconvenientes hay que destacar el mantenimiento caro y exigente.

La calidad del plumón se mide en cuins, medida equivalente al volumen que ocupan 28.5 gr, unos resultados buenos son aquellos a partir de 500 Cuins.

Por lo tanto la pluma es un gran aliado para los sacos de dormir y ropa de expedición, pero no muy adecuado para segunda capa en actividades moderadas o intensas.

 

Por otra parte una opción más polivalente y generalmente económica son los rellenos sintéticos.

Son compuestos normalmente de fibra de poliéster y polipropileno con estructuras huecas que imitan a la pluma con un coste generalmente menor.

Como ventajas respecto de la pluma, estas fibras no pierden capacidad aislante con la humedad, secan muy rápido y tienen un mantenimiento muy sencillo.

Algunos tipos de alto rendimiento son: Primaloft, Dryloft, Thermastat, Hollofil, Quallofill…